Hablar de la belleza insisto puedo resultarle vano a muchas personas y a otras un poco pueril y tonto; es algo curioso si observamos que gran parte o toda nuestra existencia gira en torno de la belleza y que reconociéndolo o no, cada un@ estamos en continua persecución de alcanzarla y hasta poseerla como parte de nuestra vida y entorno.
¿Es posible incrementar la belleza, ser más bell@s?, ¿Es positivo perseguir ser más bell@s? yo pienso que si, pero debo volver a lo dicho al hablar de las mujeres bellas, para marcar nuevamente que la base fundamental en este tema tan personal y tan social simultáneamente, es primero, partir del hecho de que no existe una forma única de belleza, no son hermos@s los hombres y mujeres de X o Y características, sino que la belleza es plural, diversa, imposible de contener en estereotipos limitados y que en consecuencia el que es bell@ tiene una respuesta enorme e ilimitada circunscrita a los gustos de cada cual; y segundo, arriesgarse amorosamente a encontrar la propia belleza, avanzar en ese camino sinuoso que ha marcado nuestra sociedad y cultura de consumo, ir desvistiendo ese(a) ser human@ que somos y encontrar en la desnudez de nuestro ser, en esa ausencia de ornamentos la propia hermosura, con las limitaciones y fortalezas, con los detallitos que nos gustan y no, con esos aspectos que nos hacen deseables e indeseables, reencontrarnos como ese(a) ser bell@ que creo el universo, con sus características únicas y su gran capacidad de ser mejor día a día.
Antes de avanzar necesito complementar el tema de este mes refiriendo dos características que estimo intrínsecas a las personas bellas, éstas son, la entrega a l@s otr@s y la tolerancia. Una persona hermosa necesariamente se preocupa y ocupa de l@s otr@s seres human@s; se interesa y trabaja por mejorar el mundo en su vida cotidiana; ayuda desde su área particular a que l@s otr@s sean más felices. Es por supuesto también, una persona de mente amplia y abierta a las diferencias; con capacidad suficiente para amar y aceptarse a sí misma y a l@s demás con las virtudes y falencias que tengan; un ser human@ que se entrega y comparte con l@s otr@s superando las distancias reales o creadas, como las clases sociales, los niveles culturales, la raza, el género, el sexo, la edad, las religiones, las inclinaciones filosóficas y políticas, las cualidades y defectos que integran a cada persona en su condición humana.
Y retomando el tema de hoy, advierto que si se mira el interior de cada un@ con sinceridad se podrá encontrar permanentemente aspectos que son susceptibles de mejorar y que trabajando en ellos se construirá, potenciará y fortalecerá la belleza que se tiene. Estoy convencida de que es válido totalmente, perseguir y aspirar a poseer un grado mayor de hermosura cada día. Para ello es inminente dedicarse al autoconocimiento y el autocuidado; atender cada día el cuerpo que alberga nuestro espíritu, hacer deporte, comer bien, proporcionarle generosos placeres y diversiones; destinar tiempo a leer y formar el espíritu y el intelecto, no sólo con textos académicos, también con otros que se suponen fuera de esta categoría pero que arrancan risas y lágrimas, mientras forman sin necesidad de presentar pesadas teorías; tomar con conciencia tiempo para compartir con los otr@s, para enseñar y aprender en la interacción, para dar y recibir, prodigar y aceptar el amor. Es válido y necesario mirar quien se es y trabajar con entusiasmo y consagración en ser mejor, y salir cada día anunciando con confianza y certeza en cada paso: “Aquí va un(a) hermos@ ser human@, desfila plácidamente, luciendo su mejor versión de sí mism@”.
Concluyo invitándonos a disfrutar y potenciar la belleza. Pregunto: ¿Qué aspectos físicos y espirituales quieres y/o necesitas mejorar para ser más bell@?, y nos dejo el reto de dedicarnos cada día a trabajar en ello para ser más bell@s cada día.
Verónyka Santamaría
¡El Placer de la Libertad!
¡La Libertad del Placer!
Este es mi espacio de reflexión acerca de los disparates que pasan en las relaciones humanas y las relaciones disparatadas. Escribo aquí mi voz disertando sobre las ideas no estáticas y en constante evaluación y evolución, que tengo sobre la vida, las relaciones, el amor, el erotismo, el sexo, el ser mujer, los hombres, los debates de género e igualdad y otros temas que van surgiendo de conformidad con mi devenir.
En este nuevo y bellísimo artículo, siguiendo con el tema de la belleza humana, siempre abordado de una manera muy inteligente y sensata, hay que mencionar sus sutiles detalles como la belleza interior que, mezclada a la belleza física, hace de una persona siempre más bonita y llena de luz. Muy bien citado acá, como una persona que se preocupa con los demás y con el mundo, para buscar hacer felices a los que se encuentran a su alrededor.
ResponderEliminarTambién y muy importante, son las personas que reconocen sus errores y, de alguna forma, buscan una manera de corregírlos. Esa es aquella persona que busca comprender a los demás, haciendo con su bella presencia un motivo de alegría para todos.
Me gustaría añadir algo que para mí me parece fundamental, visto que lo tengo puesto a prueba durante muchos años. Tratáse del “signo zodiacal”, en dónde cada persona posee un distinto grado de belleza en relación a otra persona. Con toda certeza, es de gran importancia este detallito personal que, hace a una mujer más atractiva o no, para los ojos y sentimientos masculinos, o vice y versa.
Hablando un poco más de los ítens que, de alguna manera, contribuyen para hacer una persona más bonita, es su manera de vestir y de cuidar de su propio cuerpo. Conozco mujeres que, les digo de corazón, se quedan mucho más bonitas por cuidárse tan bien de su elegancia, tanto personal cuanto espiritual. Se tuviera más espacio, les daría grandes y maravillosos ejemplos.
Cerrro este mi comentario, hablando que muchas de las veces, dentro de una determinada posición de la sociedad en un país en desarrollo, nosotros hemos tenido la oportunidad de admirar mujeres muy lindas, dentro de su pobreza y humildad, sean negras, blancas o mulatas, pero, poseedoras de una encantadora belleza natural, sutil y fascinante que encantan a muchos corazones.
Un muy buen día a todos los lectores...