Entiendo como flirteo la etapa en que una pareja que se atrae sentimental y/o sexualmente van acercándose, conociéndose y comunicándose directa o indirectamente su mutuo agrado a través de sus comportamientos, detalles, miradas, elogios, entre otras muestras de cariño e interés, llamadas a ir abriendo camino para que el dúo se encuentre y termine concretando un encuentro permanente o transitorio, aunque no siempre se llegue a tal fin.
Desde hace varias décadas nuestra vida gira y se estructura cada vez más en torno a una cultura de lo inmediato, de lo instantáneo y de lo light; esto permea todas las áreas de la vida y se filtra en cada espacio que se habita, desde la cocina hasta la iglesia, comemos sopas que están listas en tres minutos y asistimos a misa en pijama desde el sofá de casa y al término de presionar el canal de T.V. correspondiente. Las relaciones por supuesto no están al margen de la feria ligera que transitamos y en consecuencia es muy fácil llegar a hacer parejas, tríos y hasta comunidades amorosas y eróticas sin mucho preámbulo, conocimiento de los participantes o inversiones de ningún tipo. “Hola, puedo darte un beso? Si; que tal si vamos a un sitio más íntimo?… Somos novios… Tengo pareja… Ahora somos cuatro: ella , nuestras sucursales, y yo… Terminamos… Volvimos… Estoy probando con otr@... Me enamoré otra vez…Ya me desenamoré…Quien sigue?”.
He estado meditando sobre que ha pasado con el flirteo, si ha variado en sus formas, se extinguió o sigue vigente aunque pasado de moda y operando como algo apto sólo para chapad@s a la antigua; y he concluido que dependiendo los involucrados cualquier respuesta es acertada, hay quienes flirtean con formas tradicionales, quienes obvian tal paso y van directo a una relación de pareja y quienes lo hacen con unas formas impensadas para generaciones pasadas.
No obstante pienso que se le ha restado trascendencia a la gran oportunidad que representa el conocimiento previo a una relación de pareja. No es común encontrar a alguien en quien se identifique a un buen prospecto de pareja sólida. Es sencillo encontrar seres humanos atractivos o interesantes, o virtuosos, etc., pero alguien íntegro, es menos común y cuando aparece o se cree que apareció tampoco es fácil controlar el impulso de dejar fluir los sentimientos y deseos para acceder cuanto antes a una relación; pero es útil y más que eso necesario permitirse encontrar más de es@ otr@ antes de decidirse por iniciar una relación.
No existe una manera correcta de cortejarse, pero si existen claramente muchas maneras incorrectas; estimo que el flirteo es la oportunidad de lanzarse a descubrir los bemoles del hallazgo de otr@ ser human@, de conocer quién es el (la) otr@ concentrando la atención o procurando concentrarla en su carácter y personalidad, sin el obstáculo de tener el cuerpo y la mente aplicados a lo sexual. En eso consiste la oportunidad de cortejarse, de coquetear, en poder descubrir quién es alguien, cómo reacciona, que piensa, que siente, cuáles son sus valores, sus criterios, cuál es su cosmovisión, sus preferencias, sus gustos y disgustos, aspectos que suelen pasar a un segundo plano o desplazarse hasta una oportunidad indeterminada cuando se ha pasado a conocer primero los talentos eróticos que tiene el o la candidata a pareja.
El flirteo es la clave para edificar una relación con cimientos sólidos o una miserable casita desechable; decidirse a vivirlo cómo una etapa tranquila que avanza sin carreras es entrenarse para mucho más que un cursito de verano que culmina con la estación, es comprometerse con un@ mism@ y con la otra persona a estar en permanente aprendizaje de su mundo y de la manera más propicia para construir un universo en común, en un estudio largo y maravillosamente sin fecha de graduación, un curso sin fin.
Y pregunto: ¿Cómo crees que funciona el flirteo hoy en día, existe tal cosa o es algo que quedó en el pasado?, ¿Cómo flirteas con alguien que despierta tu interés?. En el universo de las relaciones hay mucho dicho y mucho por decir, sean bienvenidas las diversas opiniones.
Verónyka Santamaría
¡El Placer de la Libertad!
¡La Libertad del Placer!
Este es mi espacio de reflexión acerca de los disparates que pasan en las relaciones humanas y las relaciones disparatadas. Escribo aquí mi voz disertando sobre las ideas no estáticas y en constante evaluación y evolución, que tengo sobre la vida, las relaciones, el amor, el erotismo, el sexo, el ser mujer, los hombres, los debates de género e igualdad y otros temas que van surgiendo de conformidad con mi devenir.
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