Ya en manos de mis lector@s la entrega anterior, fui cuestionada acerca de mi presunta animadversión con la monogamia; no es la primera vez que recibo está pregunta u otras afines relacionadas con la sospecha de que me inclino por la amplia liberalidad sexual, ésto a consecuencia de que en mis artículos pretenda generar reflexión y debate entre otros temas, sobre sexualidad. No peleo, ni me ofendo con estas indagaciones. No develo todas las incógnitas y por supuesto tampoco lo haré hoy. Uno, por que como dice el refrán al buen entendedor pocas palabras bastan. Y, dos, porque parte de esa información es reserva del sumario sólo abierta de primera mano para l@s directamente interesad@s.
Pero bien, algo que si quiero dejar planteado, es que no odio la monogamia. Lo que si me causa escozor definitivamente son los paradigmas que nos han impuesto respecto a este tema y a muchos aspectos de las relaciones humanas. Insisto a viva voz, la monogamia funciona, pero para algun@s, para el resto hay otras opciones diversas, y si se acepta y entiende esto la humanidad avanzará en la comprensión de las formas de relacionarnos por caminos más amplios, más cómodos, menos tortuosos, menos castrantes.
¿Por qué la monogamia?, ¿Por qué un(a) sol@ pareja sexual y/o sentimental?, ¿Por qué no dos, tres o l@s que quepan en la agenda? que hay respuestas múltiples que justifican la monogamia es un hecho, pero también lo es, como fuera planteado en una entrega anterior que el fuerte de estas justificaciones y el modelo monogámico mismo de nuestra sociedad son ante todo factores funcionales que se corresponden con la estructura social construida y reproducida a través de la cultura, con los cómos, qué y por qué que se imponen como verdades absolutas, universales, incuestionables.
Resulta más productivo y práctico para nuestro sistema capitalista que cada persona acepté sin cuestionar, que lo natural y adecuado es que tenga una pareja, que la encuentre y que culmine ahí el arduo tema de las relaciones amorosas y eróticas, de tal forma que su energía se destine mayoritariamente a la producción de bienes que si reditúan y no a lo intangible de las relaciones humanas que no representa renta alguna. Es más lucrativo que cada cual se ocupe al máximo de desarrollar su aporte al sistema económico y menos en pensar-se, en cuestionar-se, en auscultar las ideas propias y ajenas, en indagar otras opciones y en vivir otras experiencias. A eso se suma para completar una mano perfecta, lo religioso que en poder de personas expertas en decretarle la forma de vivir a los demás, es la herramienta idónea para castrar y coaccionar las voluntades y los cuerpos, bajo la premisa humillante de que Dios dice esto o aquello sobre lo que se debe hacer o no. Yo sugiero quedarnos con el sabio versículo aquel que dice “Amaos los unos a los otros” que es amplio, diverso, lúdico y divertido, aunque mejor si es con lenguaje incluyente “Amaos l@s un@s a l@s otr@s”.
No es este un espacio para promover los descalabros emocionales y sexuales. Pero si es un portal abierto para la reflexión y la invitación abierta a vivir el ser espiritual y físico. No es necesario, ni prudente probar todos los caminos en la vida, pero tampoco lo es, quedarse con las dudas respecto a opciones diferentes, por miedo a romper los esquemas en que se vive, por temor al ¿Qué dirán?, a ser diferentes, a descubrir las apetencias particulares, a conocer y elegir lo que no es usual. Es bueno, si, es bueno darse la oportunidad de degustar otros sabores, dulces, amargos, agridulces, picantes. Puede que no todos gusten y/o caigan bien, pero de repente puede pasar que tras probar se encuentre un@ con la barriga llena y el corazón contento, como diría otro refrán.
Y pregunto: ¿Estás dispuest@ a adicionar nuevos platillos en tu menú? En el universo de las relaciones hay mucho dicho y mucho por decir, sean bienvenidas las diversas opiniones.
Verónyka Santamaría
¡El Placer de la Libertad!
¡La Libertad del Placer!
Este es mi espacio de reflexión acerca de los disparates que pasan en las relaciones humanas y las relaciones disparatadas. Escribo aquí mi voz disertando sobre las ideas no estáticas y en constante evaluación y evolución, que tengo sobre la vida, las relaciones, el amor, el erotismo, el sexo, el ser mujer, los hombres, los debates de género e igualdad y otros temas que van surgiendo de conformidad con mi devenir.
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